Cuando te resistes al avance inmobiliario de tu zona...

27.11.2017

Muchos valoramos a aquellas personas que son capaces de enfrentarse a los poderes fácticos, a las grandes corporaciones o a gobiernos poderosos. Es el caso de la película 'Up', donde el protagonista, Carl, se niega a vender su humilde casa a una empresa que quiere levantar grandes oficinas en su lugar.

Sin embargo, las consecuencias pueden no ser las esperadas. Alrededor del mundo hay propietarios que se han negado a irse de su casa empujados por el impulso del desarrollo urbanístico y las consecuencias, desde el punto de vista arquitectónico, son desoladoras. 

Eddit Macefield se negó a vender su casa pese a que le llegaron a ofrecer más de un millón de dólares. Fue ella la que inspiró la película de "Up".  

Mary Cook se negó a vender su estrecha vivienda, mientras todos los edificios de alrededor fueron demolidos. Hoy en día la casa se encuentra entre dos edificios gigantes. 

Vera Coking también se negó a vender su casa a Bob Guccione, que quería construir un casino. Después se negó a vendérsela a Donal Trump.  

Un propietario que se negó a vender su casa en Melbourne, Australia. 

Esta casa de estilo gótico está flanqueada por enormes edificios de apartamentos. 

Un propietario de un dúplex en Toronto que se negó a vender vio cómo su casa se reducía a la mitad.

El Gobierno chino creó una autopista y para eso tuvo que desalojar a varios vecinos, pero una casa permaneció intacta y ahora es el símbolo de la resistencia frente a los promotores inmobiliarios. 

Randal Acker se negó a vender su casa de estilo victoriano en Portland y alrededor le construyeron una residencia universitaria.  

En Guangzhou las autoridades tuvieron que construir un "scalextric" alrededor de un bloque de pisos porque tres familias se negaron a abandonar su casa.  

Al dueño de esta vivienda en Washington, le ofrecieron 3 millones de dólares para irse de su casa, dijo que no, y más tarde la vendió por 4 millones.  

Fuente: https://www.idealista.com