La vivienda en Suecia vive la mayor caída del precio desde 2008 (pero nadie en el sector habla de crisis)

18.01.2018

El precio de la vivienda en Suecia, una de las economías más potentes de Europa, sufre el mayor descenso desde la crisis, con caídas intertrimestrales superiores al 7,5%. Pese a estas cifras que anuncian un nuevo estallido de la burbuja inmobiliaria, el sector se mantiene tranquilo gracias a una economía en crecimiento, un desempleo a la baja y la capacidad de ahorro de las familias.

Suecia sufre la mayor desaceleración en el mercado de la vivienda del país desde 2008, cuando estalló la crisis económica mundial. Los últimos datos intertrimestrales de diciembre cifran la caída en el 7,8% frente al trimestre pasado, el mayor descenso en los últimos 10 años. Mientra, en términos interanuales, los precios cayeron un 2,5%, la mayor caída desde marzo de 2012.

Sin embargo, analistas, expertos y los propios políticos afirman que la economía sueca es fuerte y solvente y no aprecian el peligro de un estallido de una nueva burbuja inmobiliaria.

La economía sueca se expande mucho más rápido que el resto de Europa, cuenta con elevados niveles de confianza, un desempleo a la baja y unas finanzas estales que son la envidía de la UE.

Según datos de Eurostat, el crecimiento del sector de la construcción en Suecia está siendo en los últimos meses el mayor de Europa junto a países como Hungría o Bulgaria. Los economistas destacan que este sector muestra fortaleza porque la población del país quiere comprar vivienda y la demografía favorece.

Afirman que esta corrección de precios se produce por un aumento en la construcción para satisfacer ese exceso de demanda más que una crisis económica o financiera. Su nivel de construcción es el más alto desde la década de los 90.

"Suecia puede resistir una caída de los precios de la vivienda", afirma Anna Breman, economista jefe de Swedbank AB, el mayor prestamista hipotecario del país.

Los expertos confían en la caída del desempleo, con la tasa más baja desde antes de la crisis en 2008. El país cuenta con superávit presupuestario ante una posible inversión adicional. Los hogares suecos son más ricos, con un incremento del 1,3% en el tercer trimestre, y mantienen la capacidad de ahorro.

Mientras tanto, los costes hipotecarios se han desplomado a mínimos históricos en los últimos años después de que el banco central redujera las tasas por debajo de cero en un intento por impulsar la inflación. "Los que tengan que continuar pagando sus casas podrán hacerlo incluso si los precios de la vivienda caen más", según Klas Danielsson, director ejecutivo del prestamista hipotecario SBAB.


FUENTE:
Sweden's Worst Housing Slump Since 2008 Is Ripe for Sanity Check (Bloomberg)